En adopción

Solomillo

Datos del peludo

Solomillo: de crecer entre rejas a descubrir la vida de verdad Solomillo no conoció un hogar cuando era cachorro. Con apenas unas semanas de vida, él y su hermana Panceta fueron abandonados en una perrera municipal, un lugar donde el contacto humano es mínimo y las oportunidades, escasas. Creció sin caricias, sin juegos, sin saber lo que era sentirse seguro. Cuando supimos de su historia, no dudamos en sacarlos de allí para darles la oportunidad que nunca hubieran tenido. Hoy, Solomillo es un perro joven lleno de energía y ganas de vivir. Le encanta jugar, correr y disfrutar como solo sabe hacerlo un cachorro. Al principio puede mostrarse un poco tímido con los desconocidos, pero enseguida se suelta y entonces saca a relucir su verdadera personalidad: cariñoso, dulce y tremendamente agradecido. Aún tiene cosas que aprender, como el paseo con correa, que de momento no le entusiasma… pero estamos seguros de que, en un hogar de verdad, pronto entenderá que la correa significa aventuras, paseos y tiempo compartido con su familia. Solomillo es puro amor, se lleva perfectamente con otros perros y es también muy bueno con los niños. Solo necesita una familia que le enseñe el mundo con paciencia y cariño. ¿Te animas a ser la persona que le muestre lo que es, por fin, una vida en libertad… y un sofá calentito donde dormir? 🐾💛

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