Aguamarina: una gata que solo pide calma y amor
Aguamarina estuvo a punto de perder la vida en una carretera. Vivía en una fábrica a las afueras del pueblo, rodeada de ruido y peligro, hasta que unos trabajadores nos avisaron a tiempo y pudimos rescatarla antes de que fuera atropellada.
Hoy está a salvo en el refugio… pero no está bien. Su mirada lo dice todo. Aguamarina no es feliz allí. Los gatos más activos la intimidan, a veces la acorralan, y ella pasa gran parte del día subida a la puerta, como si rogara salir de ese miedo constante.
Aguamarina es una gata sociable, dulce y muy cariñosa con las personas. Disfruta del contacto humano y del cariño tranquilo. Puede convivir con otros gatos calmados, pero lo ideal para ella sería ser gata única. Necesita paz, rutinas suaves y un entorno donde nadie la asuste.
El refugio no es su lugar. Aguamarina necesita un hogar donde sentirse segura, protegida y querida de verdad.
¿Serás tú quien le abra la puerta a la vida que tanto necesita? 🐾💙